La eternidad imaginaria de Spinetta (Spinetta y Bandas Eternas)
Lo primero que hay que decir, y de una buena vez: el box set de Luis Alberto Spinetta y las Bandas Eternas es la máxima joya de la abuela de la música argentina.
Lo primero que aparece cuando se ve la caja es la sensación de que un plato volador decidió aterrizar en tu casa. Ese espectro difuminado en la portada, ese tamaño XXXL, ese naylon al que descorrerlo seduce tanto como desnudar a una mujer hermosa.
Tres dvd's, tres cd's, dos libros (casi 500 pesos). Eso dicen los amantes de las matemáticas. Una tonelada indescriptible de música.
Recomiendo comenzar por el dvd 3: Spinetta relatando cómo y por qué, imagenes y sonido de los ensayos con temas que no estarían luego en el concierto, aquel glorioso concierto del 4 de diciembre de 2009. Un fragmento de Los libros de la buena Memoria, por ejemplo.
Una historia que merecía ser contada. Y se cuenta con simpleza. pero también con la emoción del Flaco al borde de las lágrimas cantando "Vida siempre" mientras Leo Sujatovich pincela un paraíso.
Casi 45 minutos que se van volando picando la aceituna entre mates amargos, cigarrillos y algunas confesiones spinetteanas. Hay que ver a Invisible tocando esos temas maduros y fatalmente contemporáneos. Las delicatessen de Pomo y sus platillos, el bajo extremo de Machi. Jugo de Trío.
Y Pescado Rabioso. Y Almendra. Y Gustavo Cerati probando sonido en Vélez. Y Juanse. Y ese sabor vecinal que Spinetta cocina como nadie.
Después sí, la paella musical. La que vimos/oímos el 4 de diciembre eterno en nuestra memoria. Cinco horas y media de canciones gloriosas.
Desde Mi Elemento hasta Muchacha pasando por todas las estaciones spinetteanas. Sonido perfecto de consola; imágenes buenísimas (podrían haber sido mejores). Y Charly García junto a Spinetta con mohínes cómplices. Hasta Fito Páez (perdonen la subjetiva arbitrariedad) pareció cantar como un crooner.
Dos libros hermosos. Fotos de los ensayos, instantáneas en las terrazas, flashes pulcros del concierto. Dos books tamaño king size.
Es verdad que hay que lidiar (y habrá que lidiar) con cierta liviandad de los soportes papel del box set. ¿Importa eso? Todo se ve y se toca casero. Destinado a hacer historia.
La historia de Luis Alberto Spinetta. Ni más ni menos.

Pony dijo
Joya tu comentario. Lo mejor que lei. Pony
16 Diciembre 2010 | 05:03 AM