NACHO VEGAS, MANIFIESTA BELLEZA

Nacho Vegas vuelve a demostrar que es de lo mejor que le está pasando al rock/pop en castellano. Su reciente disco "Manifiesto desastre" logra conmover como sus mejores trabajos (que son todos sus trabajos) y derriba el mito de que el amor (nuestro héroe está en pareja con la bellisima Cristina Rosenvinge) estupidiza a los artistas.
"Dry Martini SA" abre el disco con un colchón de teclados que recuerdan a Nick Cave y sus malas semillas y, poco a poco, se va convirtiendo en un hitazo que nadie dejará de cantar, pese a sus 6 minutos de duración. "Nos quedará menos mal, Dry Martini y sexo anal", se anima a decir el asturiano, desfigurado por un corazón roto.
Vegas echa mano a Leonard Cohen, Dylan, a un Richard Hawley descocado, a Gaisnbourg (gracias Pato).
LUCES DE LA CIUDAD se arroga haber "descubierto" para los argentinos a Vegas cuando apareció su fabuloso "Desaparezca aquí". Es más, recorriendo bateas creo que el único que compró ese disco fui yo. Así está Argentina, llena de tribus piojosas, corderianas, callejeras. Ese gusto por el mal gusto. Pero no pierdo las esperanzas de que Nacho vuelva (estuvo hace dos años).
Los temas de "Manifiesto desastre" siguen el pulso de siempre. "Algunas veces me refugio en: algunas veces en cosas puras y otras en drogas duras", se despacha en "Detener el tiempo".
Vamos a una sinopsis del disco:
Junior suite: Sorprendentemente es una especie de villancico (especialmente en el estribillo) pero con una de esas típicas letras de Nacho que narran la historia de un perdedor..
El tercer día: Otra de esas canciones de Nacho en las que cuenta la historia de alguien que pasaría completamente desapercibido para cualquiera demostrando que cada persona tiene una historia detrás que merece la pena ser contada. La canción posee un impresionante final vocal poco habitual en las tranquilas canciones de Nacho.
Crujidos: Narra la desidia de un adicto que trata infructuosamente salir de la espiral en la que se encuentra sin conseguirlo para al final tratar de demostrar que lo suyo no es para tanto. Me fascina cómo se materializa musicalmente ese cambio de punto de vista a partir del minuto 3:25 demostrando que la musicalidad de Nacho proviene de una sensibilidad extraordinaria.
Mondúber: “Me sabe mal que te desangres, pero límpialo todo antes de salir. Nadie tiene por qué ensuciarse, tu basura te pertenece sólo a ti”. ¿Hace falta explicar más?
Un desastre manifiesto: Oscura y tenebrosa..
Morir o matar: Una composición que marca un épico cierre para el álbum y que consta de dos partes completamente diferentes. Una primera puramente narrativa sobre los problemas de una pareja y una segunda bastante más destructiva y llena de fuerza. Precisamente ese cambio (tanto musical como a nivel de letra) se da en el minuto 3:07 y ya el tono se mantiene hasta el final de la canción y, por lo tanto, del disco.
Tal vez "Manifiesto desastre" jamás se edite en Argentina, pero buscalo, por donde sea. Un atardecer con las luces del cuarto apagadas y la voz de Nacho flotando por la habitación no tiene precio.
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Luky dijo
Un capo el Nacho.
23 Enero 2009 | 08:40 PM