Portishead, un diamante para noches largas (Third)

Third, de Portishead ha sido, quizá, la sorpresa lujuriosa y codiciada del año, el retorno de los mejores en lo suyo (que no es poco).
Portishead se ha puesto a tocar como si el mundo se estuviera partiendo por la mitad, como si pudieran generar un sonido que fuera mitad lata de Gas Sarin y mitad carcajada homicida. Algo así como un dj desquiciado que le prende fuego a un castillo de cartas marcadas en mitad de la habitación vacía.
El tema "Machine gun" es la marcianada más maravillosa de los últimos años: un ácido volcánico que convierte las cabezas en cataratas de níquel.
Portishead está desafiando a todos como Dios por los altares del pensamiento del siglo XXII.
Hace una filosofía musical en la que se pueden oler muñecas vírgenes quemadas, coches que se hunden en los estanques, elocuentes cadáveres de silicio.
Sigue haciendo un lodo musical impagable; música para escuchar en esas noches que nunca pensamos que podrían ser tan largas.
Larga vida a Beth Gibbons.
Silence, tema enigmático que abre con fuerza el álbum. Recomendado escucharlo varias veces, antes de juzgarlo, ya que te irá envolviendo antes de que te des cuenta. Con Hunter llega lentamente la calma, de una belleza extrema.
Esta sensación continúa acrecentándose lentamente con Nylon, donde la voz de Beth se deshace en una delicada desesperación que acompaña a un ritmo "in crescendo", buenísima.
Y llega The Rip, sonidos que te elevan a un plano superior. Plastic y We Carry te sumergen en un trance magistral experimentando diferentes ritmos en cada una de ellas.
Con el inicio de Small pensarás que te vas a reponer, pero será una calma ficticia. Es el tema más largo del álbum en el que una tristeza densa y con toques psicodélicos se apoderará de vos durante los casi 7 minutos que dura el tema. Con la meláncolica Magic seguirás en otra dimensión, el tiempo se detiene…Y por último, la estremecedora Threads cierra el álbum, y con ella terminan los 49 minutos de magia.

fede dijo
hoy lo compre y es fantastico como los tres discos anteriores. Viva el trip. buena reseña.
15 Mayo 2008 | 06:30 AM