Elliot Smith, no more (New Moon)

21 de octubre, día triste. En 1995 moría el carismático líder de Blind Melon, Shannon Hoon. En el 2003, Elliott Smith. Dos artistas que comparten esa penosa fecha pero sobre todo la capacidad de hablar desde el alma y de ella con una fragilidad llena de poesía.
Smith editó sus primeros discos cuando aún estaba en la banda de rock Heatmiser, que consolidó un grupo fiel de seguidores principalmente en su ciudad, Portland, antes de desaparecer en el 97. Entre los años 94 y 97 compuso y grabó una cantidad importante de canciones como solista, de las cuales sólo veinticuatro fueron publicadas en sus álbumes de esos años, Elliott Smith y Either/Or. El resto quedó prácticamente fuera de alcance hasta la salida de New Moon que recupera 24 piezas de extraordinaria calidad.
El doble cd llega como un regalo del cielo, repleto de belleza, crudeza y sabiduría. Una impresionante colección digna de uno de los mejores conocedores de la parte oscura del ser humano.
Elliott Smith hablaba por él pero sus letras y notas entraron casi físicamente en miles de personas despertando una profunda empatía. Generalmente, los que se adentran en su universo nunca vuelven a salir del todo, encuentran algo que les recuerda a ellos, un hueco al que no supieron ponerle palabras. Una fibra que vibra con intensidad.
Además de ser un excelente letrista, Smith era un músico virtuoso que sabía darle vida propia a sus instrumentos. Siguiendo la tradición del folk, logró hacer de sus cambios de tónicas y arpegios incesantes su marca propia, y siguiendo la del pop (la de los Beatles, claro) creó algunas de las melodías más bellas de los últimos años.
21 de octubre, día triste. En 1995 moría el carismático líder de Blind Melon, Shannon Hoon. En el 2003, Elliott Smith. Dos artistas que comparten esa penosa fecha pero sobre todo la capacidad de hablar desde el alma y de ella con una fragilidad llena de poesía. Smith editó sus primeros discos cuando aún estaba en la banda de rock Heatmiser, que consolidó un grupo fiel de seguidores principalmente en su ciudad, Portland, antes de desaparecer en el 97. Entre los años 94 y 97 compuso y grabó una cantidad importante de canciones como solista, de las cuales sólo veinticuatro fueron publicadas en sus álbumes de esos años, Elliott Smith y Either/Or. El resto quedó prácticamente fuera de alcance hasta la salida de New Moon que recupera 24 piezas de extraordinaria calidad.
El doble cd llega como un regalo del cielo, repleto de belleza, crudeza y sabiduría. Una impresionante colección digna de uno de los mejores conocedores de la parte oscura del ser humano. Elliott Smith hablaba por él pero sus letras y notas entraron casi físicamente en miles de personas despertando una profunda empatía. Generalmente, los que se adentran en su universo nunca vuelven a salir del todo, encuentran algo que les recuerda a ellos, un hueco al que no supieron ponerle palabras. Una fibra que vibra con intensidad. Además de ser un excelente letrista, Smith era un músico virtuoso que sabía darle vida propia a sus instrumentos. Siguiendo la tradición del folk, logró hacer de sus cambios de tónicas y arpegios incesantes su marca propia, y siguiendo la del pop (la de los Beatles, claro) creó algunas de las melodías más bellas de los últimos años. En la época en la que compuso estos veinticuatro temas, aún no usaba la instrumentación ni producción que llegarían con Xo y sobre todo Figure 8, después de su nominación al Oscar en el 98 por su canción "Miss Misery" (en la película Good Will Hunting). En New Moon, el sonido es íntimo como una casa. La voz de Elliott Smith, que siempre parece estar reteniendo algo, tiene una cualidad frágil, fantasmal. Esto es más evidente que nunca en canciones minimalistas como "Going Nowhere", "First Timer", "Go By", "Whatever (Folk Song in C)" o "Placeholder", que forman parte de sus más bellas composiciones. Otras transmiten como pocas su ira contenida. "High Times" o "Almost Over" provocan un efecto parecido al de una canción de Nirvana puesta a todo volumen. Pero aquí todo es sutil.
Es increíble pensar que Elliott Smith no tuviera intención de publicar estas canciones después de que quedaran descartadas de sus álbumes. New Moon ofrece nuevas horas de magia e introspección, y vuelve a agudizar el dolor de una pérdida tan significativa.
En la época en la que compuso estos veinticuatro temas, aún no usaba la instrumentación ni producción que llegarían con Xo y sobre todo Figure 8, después de su nominación al Oscar en el 98 por su canción "Miss Misery" (en la película Good Will Hunting).
En New Moon, el sonido es íntimo como una casa. La voz de Elliott Smith, que siempre parece estar reteniendo algo, tiene una cualidad frágil, fantasmal. Esto es más evidente que nunca en canciones minimalistas como "Going Nowhere", "First Timer", "Go By", "Whatever (Folk Song in C)" o "Placeholder", que forman parte de sus más bellas composiciones. Otras transmiten como pocas su ira contenida. "High Times" o "Almost Over" provocan un efecto parecido al de una canción de Nirvana puesta a todo volumen.
Pero aquí todo es sutil.
Es increíble pensar que Elliott Smith no tuviera intención de publicar estas canciones después de que quedaran descartadas de sus álbumes. New Moon ofrece nuevas horas de magia e introspección, y vuelve a agudizar el dolor de una pérdida tan significativa.
*Elliott Smith_New Moon_Domino Records.

Pauli dijo
recorrí todo Rosario buscando discos de Elliot y nada... ¿como los puedo conseguir? agradezco cualquier información y te felicito por el blog.
20 Julio 2007 | 05:38 AM