The Concretes, el síndrome de Estocolmo
Son suecos, son increiblemente melódicos, resultan un placer. "The Concretes" lleva varios discos editados pero, éste, quetiene como título el nombre del grupo es disfrutable a pleno.
Parece que Noruega (y luego Suecia), con "Kigns of convenience", Sondre Lerche y tantos más dio el fuego bautismal a una música climatizada en la estética del pop más puro. El de las armonías bellísimas, pegadizas y las voces exquisitas.
Exquista es Victoria Bergsman, la cantante, quien desgrana en los once tracks, todo un arsenal vocal que deja atrás cualquier comparación del tipo Belle and Sebastian que muchos han hecho.
En este discohay sonidos de xilofón, piedritas chocando movidas por el viento, una bata tranqui y unos teclados que van haciendo de soporte a violas noise sin que nunca se desmadran.
Hay paralelas con Sigur Ros (Islandia), fundamentalmente, en el tema "Chico", enaltecido por trompetas que jamás deján en segundo plano la voz victoriosa de Victoria.
Parece que el pop se reconstituye desde los países nórdicos, mitificados por el encierro y los 20 grados de sensación térmica. Un contraste severo con la sencillez y lo cálido que resulta escuchar a The Concretes. De Suecia también llegó Peter Bjorn and John (ver reseña), con sus irresistibles temas pisteros.
Todos los discos de The Concretes son objeto de culto, pero éste, quizássintetice el concepto de la banda mejor que ninguno. La hermosa portada del disco, con ese animalito de mirada languida, refleja también el salto que la crítica europea pegó al escuchar la banda.
Un disco ideal para madrugadas estrelladas. Puede que cuando estés escuchando elhermosísimo "Newfriends" quedes colgado de alguna de ellas.
*The Concretes_Idem-EMI Holanda.

