Días de Enero (Pochola Silva)
Por Pochola Silva
(Desde Chapuy)
Chapuy (corresponsal)._ Cada vez que termina el último partido de la temporada, promediando diciembre, un regusto poco dulzón se apodera de mí.
Empiezo a despedirme de mis habituales vecinos de platea, con quienes compartimos alegrías y tristezas (el año pasado las segundas superaron a las primeras, pero el Campeonato 2004 pudo con creces la levedad del equipo y acolchonó las penurias) y creo que resultarán interminables los dos meses que faltan para volver a ocupar mi butaca en la Techada.
Nos despedimos con un "hasta el año que viene" sincero, melanco, sabedores de que tendremos un brutal síndrome de abstinencia tras tantos días sin ver esos colores, esos trapos, esa maravilla llamada Coloso.
¿Qué significa ir a la cancha siempre (llueve, truene, hagan 45 grados o menos 10)? Reencontrarnos con un espacio de felicidad, pasión. Un interludio para exudar las semanas recargadas de trabajo y sí, poder vociferar: "Yo llevé 40.000 de visitante...".
Enero te agarra demudado, con la pila de diarios que no dicen nada, la mirada clavada en el televisor tratando de dar con algo que motive y, al fin, poder reencontrarte con un programa de archivo que te vuelve la cabeza a aquella final en la Bombonera, un 9 de julio glorioso cuando enmudecieron 50.000 bosteros. O a retrotraer alguna diablura del Piojo Manso, que pintaba para ser el símil de Maradona y terminó siendo menos que Quintanita.
La tele te devuelve en el zappeo una lógica abrasiva: culo-tetas-culo-Rial-vamos al móvil en Mar del Plata-cómo se divierten los turistas en la Bristol cantando "Estoy saliendo con un chabón"-PRIMICIA DE CRONICA TV: UNA CONEJA DIO A LUZ A UN RIONOCERONTE-.
La Peleritti no aparece más. "Ya te dije es Comizzo con tetas, se les cayeron y no quedó nada. Ahora es solamente Comizzo" (Angel David, ex arquero de River), punza un quía.
¿Puede haber algo más deprimente que Mar del Plata? Debe ser un prejuicio, pero esa ciudad me cae mal, huele a mierda, a la Salazar.
Vas a la tienda de discos y alguien repite: "Che, no compramos a nadie, estamos al horno". El horno stá saliendo por la puerta de cristal. La ciudad escupe fuego, los pibes tienen la mirada en Afganistán. Por suerte llegaron los importados.
El inicio del campeonato de verano marca que los tiempos se aceleran, ahí está Closs con su cara de forro, Niembro con su pinta de farabute, el Gordo Palacios parece que leyó un libro, Fabbri psicobolchea y huele a viejo. A Luciana Aymar se le van cayendo los armazones. Qué cosa el fútbol. "Mirá, sin fútbol y sin música pop, enero es como un eterno atardecer dominguero de invierno", me dice alguien.
En verdad, los domingos de invierno no son para mí particularmente tristes, salvo que perdamos. Pienso entonces: macho, este año perdimos cada siete días. Y sí, pero mirá Boca, me consuelo.
Voy a fumar afuera y tarareo "Muzzle of Bees", de mis inseparables Wilco: "There's a random painted highway and a muzzle of bees, my sleeves have come unstitched From climbing your tree". Me acuerdo de un reproche: "Sólo pensás en la música, cambiá nene, sos individualista". Puede, pero vos nunca sabrás qué es esa balada que te parte el corazón. "A qué huelen las cosas que no huelen a nada", se pregunta Jeff Tweedy. Clarísimo.
Mientras vuelvo por la peatonal miro hacia los costados y no hay nada de nada. Una brisa mueve las hojas, un cana duerme en su garita. Llego a casa, enciendo la videograbadora y me duermo con un Racing-Independiente penoso.
En el laburo el aire acondicionado está a mil, todos van tipo "slow". Todo termina. Metheny-Mehldau juegan con mis oídos una dulce melodía.
Fatan 15 días y llega febrero, las vacaciones. Reviso el fixture: vamos con Vélez, viene River... Esta campaña volveremo' a estar contigo, te alentaremos de corazón...
Alguien llama al celular. Sí, mañana vamos a comer a ese lugar tan bonito, no, la familia no está, ok, a las 10.
Miro el lomo del libro, Jon Cheever no falla, tan veraniego él con sus historias de nadadores y piscinas. Paso la noche en vela, casi termino con la primera parte de los cuentos completos, pongo la tele: en el canal 7866 alguien enseña cómo se debe peinar a un canario. La mina tiene cara de puta. Sólo se escucha el motor de la heladera dando sus estertores.
Puedes hallar la jungla entre estos edificios, canta el Flaco. Me duermo pensando que mañana hay que ir al estadio a renovar la platea.
Esto se está poniendo mejor. Vuelvo a Chapuy.

PM dijo
QUE FEO SER DE ESE EQUIPO PEDORRO DE ÑULS!!!!!
ESTE AÑO SI NO SE PONEN LAS PILAS VAN A TERMINAR JUGANDO LOS MIERCOLES!!!!AGUANTA RAMON, YA VIENEN LOS REFUERZOS!!!
18 Enero 2007 | 09:28 PM