Metheny-Mehldau, belleza americana
Y finalmente Maradona y Pelé salieron a la cancha. Path Metheny y Brad Mehldau demostraron que los grandes pueden jugar juntos en su reciente disco, el primero en el que los jazzman se atreven a nutrise mutuamente.
Todo lo que hace/hizo Metheny debería figurar en la antología de la múscica, sea con su trío, como solista, con su cuarteto, en sus colaboraciones. El buen gusto, el groove particularísimo, el fraseo inconfundible son coordenadas que encajan directamente también con Mehldau, un pianista exquisito, heredero de Evans y Jarret.
Observar un concierto de Mehldau es adentrarse en un terreno hipnótico, en el que las tensiones desaparecen ante la primera nota. A ambos tuve ocasión de verlos en más de una oportunidad y siempre salí repleto de música y con ganás de más.
Tras muchos cabildeos el disco se ha editado en Argentina, y desde el primer track, "Unrequited", queda claro que la estrella es la música.
Salvo con las apariciones de Larry Grenadier y Jeff Ballard (actuales integrantes del trío de Mehldau), el disco es un dueto donde lo mejor que uno puede hacer es dedicarse a la contemplación.
"Ring of life" parece una de las mejores gemas del Path Metheny Group, donde los muchachos de Mehldau acolchonan y suenan ajustados a más no poder.
El jazz moderno ha dado otra lección de vitalidad, aunque el formato del trabajo exceda la cuestión de genero.
La tapa (mitad azul, mitad blanco) parece dibujar arenas blancas y un mar inacabable. Obviamente, la edición argentina lejos está de igualar en calidad de impresión a la americana. Pero, vamos, acá sí que lo que importa es el contenido.
Metheney conecta sus cuerdas directamente al corazón, desde donde traza escaleras al cielo bajo un patrón armónico cargado de melancolía. Advertencia: cualquier personalidad sensible puede lagrimear a lo largo de los 10 tracks.
En "Ahmid-6", el segundo tema, anuda reverberancias hacia el infinito hasta que (todo finito es) entra en escena el piano. Hasta el final van intercalándose solos increiblemente bellos.
¿Imagínense a Maradona y Pelé sin tener que jugar por los puntos pero haciéndolo con la misma camiseta, con el único obetivo de mostrar la belleza del fútbol?
Traspolando esa figura a la música, es lo que Metheny y Mehldau hacen en este disco iluminador, repleto de jazz, de hermosura, de buen gusto, de sutilezas.
*Metheney-Mehldau-Pat Metheny-Brad Mehldau-Nonesuch

LIDIA dijo
YA SALIO EN ARGENTINA? EN CHILE NOTHING. MAÑANA HAY QUE CEBAR A LOS DISQUEROS
17 Enero 2007 | 05:20 AM