El heno de Ana Prada
Un ombú. Una bola de fuego que parece a punto de incediar la tierra. Un hábitat pastoral. Los melomaníacos comenzamos a escuchar un disco desde su cubierta. Y el de Ana Pra parece, de entrada nomás, sonar genial.
"Soy sola" se llama el LP, altamente recomendable, con vahos purificadores y cierta nostalgia que vienen de "ese cielo tan gris y palmeras tan derechas".
Algo está cambiando vertiginosamente en la música uruguaya, al punto de superar cualitativamente lo que se hace desde este lado del río.
Fernando Cabrera, Jorge Drexler, Martín Buscaglia han tomado la posta de Eduardo Mateo, la han procesado y ahora se reproducen nuevos artistas que llaman la atención por una inconmensurable capacidad de dejar impresas texturas, modos y tratamientos sonoros con sello punto uy.
Ana Prada ha prestado su voz a distintos artistas hasta que, al fin, se decidió a encarar su proyecto solista. Dueña de una voz dulce, precisa y con mucha mayor proyección aún, se asoma con canciones fogoneras que huelen a río.
Así como Drexler parece acercar sales marinas, Prada mixtura girasoles y aljibes con torrentes de fondo.
Hay un colectivo de instrumentistas rodeando correctamente a esta bellísima mujer que parece saber de codas folk y resonancias pop.
14 tracks un tanto lineales pero seductores. Se oye por ahí (Amargo de caña) la delicadeza de Drexler, el tempo de Martín Ibarburu, la electricidad controlada (pero bienvenida) de Gabriel Casacubierta y el Rhodes de Luciano supervielle.
Mención aparte para el genio de Fernando Cabrera (un ícono para este blog), que presta la deliciosa "Dulzura distante" para que Ana Prada la haga más maravillosa, si es que se puede hacer más maravilloso el efecto Caberera.
Después de varias escuchas deja atrás un primer color equivocadamente "depre" para tomar decididamente la mezcla de sentimientos (amor, desamor, felicidad, espera, soledad) que brotan de la voz de Ana y de sus rasguidos de guitarra.
No tan pop como a uno le gustaría, Prada adereza desde la producción de Casacubierta sutiles sampleos y alguna reminiscencia a Wilco (¡si, hay unos ecos de los muchachos en "Cada mancha de tu cuero"!). Y esa zona crespuscular que coincide con la luna extraña de la portada de "Summerteeth".
Maravilloso es el diseño de la portada, con los rizos de Prada brillando en la semioscuridad.
Como la hojita verde que ilustra el disco de Daniel Drexler, parece que los uruguayos vienen mutando hacia campo adentro. Pero no. Algo nuevo viene desde allí. Y bienvenido sea este heno de Prada.
*Soy sola-Ana Prada-Los Años Luz-

tacuarem-vos dijo
"Por el túnel de tu espalda se amolda el tiempo con calma", dice Ana. Por fin se le dio.
14 Enero 2007 | 05:59 AM