Javiera Mena, la promesa chilena
Quienes trabajamos en enero, lo único que pretendemos es que el mes termine rápido. Febrero viene con las vacaciones a cuestas y quién no se imagina tranqui, relajado, reposando frente al mar o en una Pelopincho. En enero casi no se editan discos de calidad, por lo que resulta imprescindible mi dealer musical (Pablito, es para vos) para que me baje lo que no se ha podido conseguir.
Pero hay excepciones: en una de las tantas recorridas por la tienda de discos la portada del LP de la chilena Javiera Mena llama la atención. Y uno, compulsivo como es, compra el disco.
Linda sorpresa una vez superados los prejuicios (admito que más allá del inmenso Alvaro Henriquez, tomo distancia de los trasandinos en materia musical), la chica parece una Isol (ex vocalista de Entr Ríos) con voz un tanto más frágil.
Javiera canta bien, entona como se debe para que las palabras ingresen a los oídos y se ha rodeado de músicos capaces de darle un clima especial al disco.
"Esquemas juveniles" puede ser el debut de un proyecto de cantante superlativo o bien correr el riesgo de patinar y caer en la idiotez suprema de Miranda!. Esperemos que la niña sepa diferenciar las vías.
"Cámara lenta" es un tema pop cadencioso, pulcro, límpido que ya envidiaría algún grupejo argentino.
Las capas sonoras construyen un hojaldre nada empalagoso, aunque haya canciones rápidamente olvidables (justo esas que se emparentan con Miranda). Javiera ha estado asistida por Sebastián Carreras, ex chip de Entre Ríos, aunque la presencia de este tipo tiene una doble lectura. O convierte sus laburos en un vergel o sinceramente los transforma en insoportables (Ondo es un ejemplo de lo segundo).
Las letras son algo slow, pero por ahí se da el gusto de cantar ese hitazo de los 80: "Yo no te pido la luna", de Daniela Romo, que muchos aborrecían pero estaba instalada en el inconsciente colectivo. ((io no te pido la luna, sólo esas botitas Adidas tan cool).
Javiera tiene un enorme potencial pero tal debería plantearse un horizonte lejano al de Carreras, que a veces satura con esos teclados plastificados. El riesgo es devenir en otra Isol (que permanece en el corazón del publo, Isol, como vos, no hay dos) o en lo ya dicho, una estratagema comercial como los patéticos mirandianos.
Javiera Mena brilla en la oscuridad. Y no es un oxímoron. Sus letras más íntimas, su mid tempo calan bien. Es cuestión de alinear las estrellas,
Javiera Mena-Esquemas Juveniles-Indice Virgen

Trineo dijo
Me gustó mucho tu crítica. Es mucho más respetuosa que la de los periodistas de mi país, que tienen la cabeza cerrada. Después hablamos de los agentinos curepí pero resulta que son mucho más abiertos.
Gracias en nombre de Javiera.
12 Enero 2007 | 04:10 AM